"Apuesta por nosotros, nos avala toda una historia"

Cien años de historia empresarial en el gremio del metal preceden a ALUMINIO BALEAR, fundada en Palma por Guillermo Capó en 1971.

La inició su abuelo Jaime Capó Alcover en 1875, con una herrería en Lloseta, dando respuesta al gremio agrícola y ganadero. Herramientas, utillajes, forja y herrado.

En  1908 continuó su padre, Sebastián Capó Mateu.

En  1950  le pasó el testigo a su hijo, Guillermo Capó, que inicia su andadura en ese mismo taller. Pasados ocho años, abre su propio negocio ampliando su oferta a maquinaria industrial y cerrajería.

 

En 1963 Guillermo Capó, con visión de futuro, supo dar un giro a su trayectoria profesional. Ante la necesidad de crecer y adecuarse a la incipiente construcción que trajo el auge del turismo, se traslada junto a su familia a Palma, donde abre un taller metalúrgico: “CAVI”

El hierro dio paso al aluminio. Un nuevo material para carpintería emergía con fuerza en la construcción, más ligero y sin la necesidad del mantenimiento que precisa el hierro o la madera.

En 1969 empieza su relación con el aluminio. Primero como delegado de un almacén catalán; venta de perfiles, chapas y accesorios. Dos años después, en ese  mismo local, funda ALUMINIO BALEAR. En 1974 le siguen dos traslados al Polígono Ind. Son Castelló. Es aquí donde diseña y pone en el mercado español la primera lama y soporte lateral de la persiana mallorquina en aluminio.

A los pocos años, ALUMINIO BALEAR  se consolida en el mercado balear como almacén de referencia  para los profesionales del sector.

En 1986 su fundador hace partícipes a sus cinco hijos creando una sociedad anónima.

Tras su jubilación, deposita la dirección de la empresa en su hijo Sebastián, sabedor de que con sus esfuerzos y conocimientos, ALUMINIO BALEAR seguirá creciendo, adaptándose a las nuevas demandas del mercado.